Ojalá nunca hubiese tenido que escribir este post. Al menos no bajo el nombre de ella. De mi querida y bella princesa. Él se la llevó, y aún decía que fue por amor.
Ayer recibí la terrible noticia de que una amiga había muerto. De que una amiga, había sido asesinada. Si ya es doloroso que alguien se vaya, haciéndolo de esa forma lo hace aún más desgarrador. Me invade un sentimiento de impotencia, de rabia, de confusión, un sentimiento de vacío que me hace inmensamente vulnerable e inmensamente miserable. ¿Por qué? ¿Por qué te arrebataron tu luz? ¿Por qué te arrebataron tus ganas de vivir y tu eterna sonrisa? ¡MALDITO! ¡MALDITO SEAS! Tú y tu amor por ella.
Escribo esto con todo el dolor de mi alma. Porque hoy, no escribo como Floricienta. Hoy, escribo como Irina. Y solo lo hago con la esperanza, de que pueda ayudar a alguien. Lo hago por si puedo darle la mano de alguna forma a cualquier otra mujer que se encuentre en esta situación. Que la vida se te puede ir en un suspiro, que lo que sale en las noticias ¡es real! Y ayer, me sacudió a mí. Ayer, sacudió a su familia, a sus amigos y a todos los que teníamos un trocito de su corazón con nosotros.
Y nos dejó helados.
Afligidos.
Totalmente consternados y rotos.
ROTOS.
Porque ella, era un ángel. Un ángel que iluminaba con su bondad, su buen querer y su generosidad, cualquier rincón oscuro. Tuve la suerte de conocerla en mi paso por Madrid y desde el primer momento conectamos. Ella era de esas personas que siempre estaban alegres, dispuestas a sacarte una sonrisa. No juzgaba, creía en la libertad y en la vida. Amaba a los animales tanto o más que yo y era…terriblemente divertida.
Él se la llevó. Sin permiso, como si fuese suya. Se la llevó de una forma cruel y mezquina. Se la llevó diciendo que la quería.
Él se llevó un trozo de mi alma, y muchos corazones que hoy, lloran por ella, por su ausencia.
Si tú que me lees, si tú que crees en Floricienta y crees en mí, si tú que crees en mis palabras, en lo que escribo y en lo que siento…POR FAVOR TE PIDO, no más golpes.
No más humillaciones,
no más te quieros violentos,
no más perdones,
no más oportunidades a esos ojos llenos de odio,
no más temblores de cuerpo,
no más amenazas,
no más gritos,
no más palizas,
no más nunca más lo haré,
no más miedo.
¡QUE ÉL NO TE QUIERE JODER! ¡ÉL NO TE QUIERE! Ni querrá jamás a ninguna mujer. Nadie, nadie tiene el derecho de quitarle la vida a otra persona. ¡NADIE!
Esto es lo peor que he escrito en mi vida. Solo espero que al menos, sirva de algo.
GRACIAS por regalarme tantos buenos momentos que guardaré por siempre en la parte más dulce de mi corazón.
Hasta siempre princesa.
Una parte de mí, se fue contigo.

Replica a pensamientosporunsueno Cancelar la respuesta